Hoy, 24 de marzo, conmemoramos el nacimiento del Dr. Ignasi Barraquer i Barraquer (1884 – 1965). Este científico catalán, referente mundial en oftalmología, inició su formación bajo la tutela de su padre, Josep Antoni Barraquer i Roviralta.

Durante su infancia, Ignasi realizó trabajos manuales de extrema precisión. Su progenitor le instaba a practicar la talla en madera y la mecánica de relojería. Gracias a estos ejercicios, el joven desarrolló una agudeza visual y una destreza dactilar excepcionales. De hecho, el futuro doctor ya colaboraba en operaciones decataratas con apenas trece años.

Avances científicos y la técnica de la facoéresis

Ignasi Barraquer alcanzó el reconocimiento internacional mediante innovaciones disruptivas. Destaca, por encima de todo, la técnica de la facoéresis. Este procedimiento consiste en la extracción de la lente opaca mediante una ventosa.

En aquella época, las intervenciones eran rudimentarias y presentaban riesgos elevados de infección. Sin embargo, la propuesta de Barraquer ofrecía una alternativa mucho más segura. Debemos recordar que las cataratas constituían entonces una de las principales causas de ceguera global.

Emprendimiento y compromiso social en la Clínica Barraquer

Además de su faceta científica, el doctor demostró un gran espíritu emprendedor. Fundó la Clínica Barraquer, institución donde desarrolló una intensa labor docente. Asimismo, el centro destacó por su vocación de servicio, pues ofrecía asistencia oftalmológica a pacientes de cualquier estrato social.

Continuidad de la saga y excelencia profesional

El legado familiar perduró a través de dos de sus siete hijos. Josep-Ignasi Barraquer, el primogénito, revolucionó la especialidad al crear una técnica para modificar la curvatura de la córnea. Este avance permite corregir defectos de refracción como la miopía o el astigmatismo.

Por otra parte, Joaquim Barraquer innovó con la zonulolisis enzimática. Este método facilita la extracción del cristalino y minimiza las complicaciones quirúrgicas. En definitiva, la saga Barraquer representa la unión perfecta entre el orgullo del legado y el compromiso con la mejora de la calidad de vida.